Hoy os enseñamos la cocina de uno de nuestros proyectos integrales, una vivienda en Calafell en la que hemos trabajado cada espacio buscando un equilibrio entre funcionalidad, calidez y una estética que perdure en el tiempo.
En esta ocasión, los propietarios querían una cocina de esencia clásica, pero adaptada a una forma de vivir mucho más actual. Y ese fue precisamente nuestro punto de partida: mantener aquello que nos gusta de las cocinas clásicas y llevarlo hacia una estética más ligera, luminosa y contemporánea.
La elegancia de una cocina clásica y actual
Las cocinas clásicas tienen algo especial. Resultan elegantes y atemporales, pero al mismo tiempo transmiten esa sensación agradable de casa vivida, familiar y pensada para compartir.
Las puertas con molduras, los tiradores decorativos, los muebles altos o las campanas de obra son algunas de sus señas de identidad. La clave está en saber combinarlos y, sobre todo, en encontrar el equilibrio para no caer en un resultado excesivamente recargado.
En este proyecto hemos elegido una moldura sencilla y limpia, suficiente para aportar carácter al mobiliario sin restarle ligereza.
La campana de obra, diseñada también con molduras, se integra en el conjunto y refuerza esa esencia clásica de una manera natural.
Colores que no cansan
Hay tonos que nunca fallan: blancos cálidos, grises suaves, beiges claros… Colores que ayudan a que una cocina se vea amplia y luminosa y que, además, conviven fácilmente con otros materiales.
Aquí hemos combinado un marfil cálido con un gris oliva muy suave. El marfil aporta luz y serenidad, mientras que el gris oliva introduce un pequeño contraste y da personalidad al conjunto sin convertirse en protagonista.
Al final, más allá de las tendencias, se trata de definir los colores con los que te sientes a gusto cada día.
Y esa es una de las ventajas de este tipo de cocina: no cansa. Con el paso del tiempo podemos cambiar los tiradores, el color de una pared, el papel pintado o algunos complementos y seguirá encajando igual de bien.
Materiales y detalles que aportan calidez
Para la encimera elegimos un porcelánico de Neolith, ligeramente veteado, que aporta textura, resistencia y un punto elegante sin llamar excesivamente la atención.
Los tiradores, las lámparas y la grifería en dorado mate acompañan el diseño y aportan ese pequeño toque más sofisticado. No hace falta abusar del dorado: utilizado en elementos concretos es suficiente para vestir la cocina y marcar la diferencia.
La madera del suelo y las fibras naturales de los taburetes terminan de aportar la calidez que buscábamos y ayudan a equilibrar el conjunto.
Una zona de columnas que esconde mucho más
Una parte importante del proyecto se concentra en la zona de columnas, donde hemos reunido diferentes funciones buscando capacidad, comodidad y una imagen ordenada.
Aquí encontramos una zona de lavado completamente integrada, el frigorífico y un mueble desayunador. Este último se ha situado estratégicamente para que, por la propia distribución de la cocina, no quede a la vista desde ninguno de los accesos principales. De esta manera podemos tener los pequeños electrodomésticos y todo lo necesario para el desayuno o el día a día siempre a mano, sin que interfieran visualmente en el conjunto de la cocina.
Para el frigorífico hemos elegido un modelo Siemens de 70 cm de ancho y amplia capacidad. Siempre que el espacio nos lo permite, nos parece una opción perfecta: esos 10 cm adicionales respecto a un frigorífico convencional de 60 cm suponen una diferencia importante en capacidad y comodidad de uso, manteniendo una perfecta integración dentro del conjunto de columnas.
De esta manera conseguimos reunir en un mismo frente diferentes funciones y una gran capacidad de almacenamiento, manteniendo una imagen limpia, ordenada y equilibrada.
Elementos que también decoran
Hay pequeños detalles que ayudan a que una cocina deje de ser únicamente un espacio funcional.
El papel pintado, colocado de manera puntual, aporta textura y personalidad y nos ayuda a elevar el conjunto sin sobrecargarlo.
También el radiador vertical forma parte del diseño. En lugar de intentar esconderlo, lo incorporamos como un elemento decorativo más. Su diseño hace que deje de percibirse únicamente como un radiador para convertirse en una pieza con presencia propia dentro del espacio.
Porque en un proyecto integral nos gusta cuidar esos elementos que, aun siendo necesarios, pueden formar parte de la estética de la vivienda.
Una cocina para disfrutar y compartir
La nueva distribución permite disfrutar de la cocina y, al mismo tiempo, mantener la conexión visual con el resto de la planta.
Es una cocina pensada para cocinar, pero también para conversar, desayunar, compartir y formar parte de lo que sucede en el resto de la casa. Una cocina que se disfruta, se comparte y se abre al resto de la vivienda.
Un proyecto que también habla de quienes lo viven
En este proyecto hay algo que merece una mención especial: el gusto y la sensibilidad de sus propietarios, que desde el primer momento tenían clarísimo el ambiente que querían para su casa.
Su implicación, sus ganas y el esfuerzo que ha supuesto trabajar juntos pese a la distancia han estado presentes durante todo el proyecto. Hemos compartido ideas, materiales, colores y decisiones hasta conseguir que todo encajara y que aquella cocina que tenían en mente fuera tomando forma.
Guardamos un recuerdo muy especial del periodo de realización de este proyecto. Fue un proceso exigente para todos, con mucho trabajo y muchas decisiones detrás, y muy emocionante. Quizás por eso, ver hoy el resultado terminado nos produce una satisfacción especial y nos hace recordar con mucho cariño todo el camino compartido.
Y creemos que el resultado habla de ellos: una cocina con personalidad, elegante, cálida y, sobre todo, muy suya.
Porque una cocina no debería entenderse únicamente como una suma de muebles, materiales y electrodomésticos.
Todos los detalles de esta cocina tienen una intención. Nada es casual. Y precisamente ahí está la diferencia.
Una cocina de esencia clásica, pero pensada para vivirla hoy: luminosa, serena, cálida y actual.














